La ermita del Santo Cristo. Dedicada
hasta el año 1936, a nuestra Sra. De Castejón, obra del siglo XVII, con
muros de mampostería y portada de líneas clasicistas. En esta ermita
contrajo matrimonio D.Rodrigo, conde del Cid y Doña María de Fonseca. La
imagen de la Virgen de Nuestra Señora de Castejón, ya desaparecida era una
preciosa talla románica. Actualmente,
en el interior, se encuentra la imagen del patrón de Jadraque. El Santísimo
Cristo de la Cruz a Cuestas, extraordinaria obra de arte cuya cabeza, pies y
manos, se atribuyen al gran escultor Juan Martínez Montañes. El
Santísimo Cristo de la Cruz a Cuestas, es una obra de arte que contiene una
belleza impresionante, cuyo rostro refleja, con una visión casi perfecta, el
sufrimiento que padeció Jesucristo con la cruz, durante la subida al Monte
Calvario.
Esta talla fue conducida a Jadraque, en el año 1676, por los Padres
Capuchinos y se mantuvo en el Convento, hasta 1808, en que los frailes
tuvieron que abandonar Jadraque, huyendo de los franceses.
Los jadraqueños viendo que la imagen del Santísimo Cristo de la Cruz
a Cuestas corría peligro en el Convento, ya que los franceses utilizaban
dicho lugar como cuartel, escondieron y protegieron la imagen del cristo en
una cueva, situada en las afueras de Jadraque, para defenderla de la rapiña y
destrucción de las tropas napoleónica.
Por este motivo, a la cueva se le denomina “Cueva de los Santos”.
La devoción al Santísimo Cristo, se acrecentó a partir de ese
momento, cuando los jadraqueños tenían que pasar día y noche velando por la
seguridad de la imagen.
Al término de la guerra de la Independencia, en 1814, vuelven a
trasladar las imágenes escondidas al pueblo.
A mediados del siglo XIX, el célebre torero Cucharés regala, al Santísimo
Cristo de la Cruz a Cuestas, un cordón de oro como pago de una promesa que
contempla una hermosa leyenda de amor, devoción y tristeza.
Durante esta época, viendo la enorme devoción de Jadraque por el
Cristo, sería declaro Patrón del pueblo, siendo en 1835 cuando el sacerdote
José Fructuoso Sánchez edita por primera vez la novena en su honor, siendo
tradicionalmente rezada del 5 al 13 de Septiembre. Durante la Guerra Civil española, también tuvo que ser escondida la imagen ante el riesgo de que pudiese ser destruida. El alcalde de la época D. Fidel de la Peña, comunista y devoto del Cristo, cogió la imagen y ayudado por varios concejales, la escondió en la “Cueva de los Santos” del ya mencionado Convento de los Capuchinos, junto con una imagen de la Virgen y otra del Cristo Crucificado. Gracias a esto, las tres figuras se salvaron de ser incendiadas como tantas otras, durante el alboroto de la guerra.
La ermita de San Isidro situada en la parte alta de la población
y consagrada al santo que le da nombre. Sirve a los propósitos de la
festividad de S. Isidro
para los agricultores de la localidad. La ermita de Cáritas
es la más alejada de la población y más
cercana al río Henares. Es casi desconocida para la población. Existe
una leyenda medieval que cuenta que se construyó conmemorando la
conversión al cristianismo de una joven mora. El Convento de Capuchinos: La
villa de Jadraque solicitó, en Julio de 1652, la fundación de un
Convento de capuchinos, prometiendo darles la Ermita de Nuestra Señora
de Castejón y su Iglesia, la casa y la huerta adjuntas. Pero
nada se hizo, hasta 1672 en que la Duquesa del Infantado, Condesa
del Cid y de Jadraque, Doña Catalina Gómez de Sandoval y Mendoza,
solicitó la misma gracia para la villa.
Así lo acordó nuevamente el concejo, reunido el 8 de Noviembre
del mismo año. El
16 de Octubre de 1678, se obtuvo la licencia del rey y del concejo para
el establecimiento del Convento de Capuchinos, así como la del Sr.
Obispo de Sigüenza quién la otorgó el 7 de Octubre del mismo año. Sobre
le portón de entrada, de este convento, se instaló, y aún se puede
observar, un enorme escudo de su fundadora, Doña Catalina. El
6 de Noviembre de 1678, tomó posesión del Convento, el P. Pedro de
Guadix, con la delegación del P.Vicario Provincial, Gregorio de
Guadalupe. Este
convento con la advocación de S. Nicolás de Bari, fue, durante algún
tiempo, centro de estudios para estudiantes de la orden.
También tuvieron establecido el telar para hacer los hábitos de
todos los conventos de la provincia religiosa (unos 20 conventos con más
de 300 religiosos.
Entre las posesiones del convento estaba la Ermita de la virgen
de Castejón y a ella iban los religiosos todos los sábados a cantar
una salve a dicha imagen, y como la ermita tocaba en la huerta del
convento, se abrió una puerta, donde hay aparece la ventana de la
sacristía, por donde entraba la comunidad.
Permaneciendo los frailes hasta 1808, en que salieron huyendo,
perseguidos por las tropas francesas, hacia Alcalá de Henares y no
volvieron.
Con ellos llegó la imagen del Santísimo Cristo de la Cruz a
Cuestas, actual patrón del pueblo.
Este Convento fue vendido a particulares en 1840 con motivo de la
desamortización de Mendizabal. En este convento hay un enorme escudo de su fundadora, doña Catalina Gómez de Sandoval y Mendoza. En la Plaza Mayor se puede contemplar una hermosa fuente del siglo XVIII y la casa donde se alojó la segunda esposa de Felipe V, doña Isabel de Farnesio, en esta construcción todavía se puede apreciar un escudo de la inquisición. Un
paseo por las calles de Jadraque nos enseñara algunos caserones más
con sus escudos barrocos y en la Calle de San Juan encontraremos
estampas tradicionales de la arquitectura popular alcarreña. En
1675, se crea el Hospital de San Juan de Dios para menesterosos de la
villa, desaparecido en 1851.
Este hospital fue fundado por D. Diego González Coronel, quién además
de levantar el hospital a su costa sobre el solar de una casa del cabildo, se
obligó a pedir limosna para sustentar el hospital, y ofreció enterrar también
a su costa, a los que murieses en la santa casa, dándoles sepultura en su
capilla propia, llamada de S. Juan de Dios. |
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